El fenómeno Yulieski Gurriel: profeta en su propia tierra (I parte)

Yulieski Gurriel fue un fenómeno en el beisbol cubano

Yulieski Gurriel

Cuando en febrero del año 2016 se conoció sobre la partida de Yulieski Gurriel junto a su hermano Lourdes Jr. en busca de las Grandes Ligas. Casi de inmediato las redes sociales se saturaron con noticias, debates, críticas y muchos etcéteras sobre el trascendental e inesperado acontecimiento. No era para menos, la Serie Nacional había perdido a uno de sus mejores exponentes, sino el mejor en aquel momento. Pero la pelota cubana ganaría, eso sí, a otra estrella en el mejor béisbol del mundo


Catorce años antes, el Yuli debutó en el principal torneo beisbolero cubano, aún en edad juvenil. En la temporada de su debut, correspondiente a la 41 Serie Nacional, Gurriel mostró credenciales destacadas a la ofensiva como parte del Equipo Sancti Spíritus al batear para .300, con 38 extrabases, de ellos siete batazos de vuelta completa. Aunque optó por el premio al novato del año, en aquella campaña coincidió con otra súper estrella, el industrialista Kendry Morales.


En lo sucesivo, Yulieski se afianzó como un atleta imprescindible dentro de la nómina espirituana y del Equipo Cuba en eventos internacionales con torneos espectaculares. Siempre bajo la persecución mediática, la palestra pública y la polémica de esquinas encontró siempre en el natural de Yaguajay, Sancti Spíritus, un punto de referencia. Su talento y capacidad para jugar béisbol lo acompañó siempre.


Una de sus mejores temporadas, 2009-2010, resultó la correspondiente a la 49 Serie Nacional, misma en la cual desapareció 30 pelotas (marca en lo personal y para su provincia) pegó 125 hits, válidos para .363 de promedio ofensivo y logró 105 carreras impulsadas, superando por primera vez en su carrera el centenar de remolques.


Durante las 15 series que disputó en Cuba, acumuló un total de 1 705 indiscutibles con registrando pues .337 de average y 282 batazos de vuelta completa. Un total de 1 115 compañeros fueron remolcados por el mítico dorsal 10 y exhibió un astronómico ISO (poder aislado) de .263. Cifra que, demuestra el poder ofensivo de un atleta catalogado como poseedor de las cinco herramientas. Aunque vale la pena aclarar que el robo de base siempre fue su asignatura pendiente para él (153).


A partir de la temporada 53, disputada entre 2013 y 2014. Yulieski junto a sus hermanos Yunieski y Lourdes Jr., pasaron a jugar con el Equipo Industriales. Hecho que devino uno de los traspasos más polémicos en la historia de la pelota cubana posterior a 1959. A todas luces, alinear con los llamados “Leones” siempre se traduce en una presión adicional y, como suele decirse, la “camisa azul pesa”. Pero una vez más el miembro más exitoso de la camada Gurriel se erigió tal y como supo hacerlo siempre. Una vez en el parque Latinoamericano y, vistiendo la chamarreta marcada con el 01, pasó a ser del más abucheado, a uno de los más aclamados.


La hoja de servicios al conjunto más laureado en Cuba incluyó tres temporadas y en todas superó a barrera de los 300 de average. Incluso, luego de marcharse implantó récord en promedio de bateo para una temporada con increíble .500.


A mediados del 2014 la Federación Cubana de Béisbol y directivos de la franquicia Yokohama Dena Baystars, perteneciente a la Liga Central Japón, llegaron a un acuerdo en el que incluía la contratación de Gurriel en la organización nipona.


Debutando como bateador designado y tercer bate en el mes de junio de ese mismo año. Su accionar, un cuadrangular en dos turnos al bate, dentro la selección de Ligas Menores (Ni-gun) del BayStars. Días después hizo el grado en el equipo definitivo y comenzó su andar efímero por la NPB.


Por cuestiones aún no aclaradas en su totalidad, el contrato del Yuli sufrió una cancelación inesperada. A partir de la no presentación en tiempo del slugger debido a lesiones sufridas durante el desarrollo de la temporada cubana, que significó un lento proceso de recuperación.


En eventos internacionales, el Equipo Cuba encontró un infilder estrella y un tercer bate consagrado. Durante su carrera en la isla se vistió con las cuatro letras en 27 ocasiones y aportó a sobremanera. Empero, varias páginas oscuras empañaron su quehacer con la selección nacional. Tal y como sucedió en los Juegos Olímpicos Beijing 2008 y su tristemente célebre último turno, en el que bateó para doble play.


Sobre la figura de Yulieski se construyó una opinión colectiva de que fallaba a la hora buena. Cierto es que varias veces le tocó decidir y no pudo. No obstante, desde el mismo año que llegó al béisbol de mayores tocó las puertas también del elenco absoluto hasta la noche antes tomar la decisión de luchar por un cupo en las Mayores.

Por: Alejandro M. Abadía Torres
Estadísticas: Ing. José Antonio Pérez

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