El béisbol cubano tuvo una edad de oro

Por: Adonay Villaverde

La década de 1940 figura entre las etapas esenciales dentro del desarrollo del béisbol cubano, pues el mismo se definió en cuanto a estructura, normativas y posición internacional. Además, en este período, la pelota amateur experimentó un auge cada vez más creciente, con los campeonatos más reñidos y una mayor cantidad de estrellas en sus filas. Incluso llegó a tener tantos o más seguidores entre la fanaticada que el torneo profesional. Ambos circuitos se disputaban en fechas distintas al comenzar uno, terminaba el otro.


En los ´40 nacieron varias ligas amateurs: la de Pedro Betancourt, la Interprovincial y la Liga Obrera. De ellas solo logró mantenerse solo la primera. En el caso de las dos últimas, mucho tuve que ver en su efímera existencia la cuestión de la integración racial en la pelota de Estados Unidos. El trato cada vez más creciente con el béisbol organizado norteamericano y la llegada de los negros a este, tras la firma de Jackie Robinson en 1946 a la organización de Brooklyn Dodgers. La firma despiadada de los peloteros aficionados para pasar al profesionalismo e irse al norte resultó clave en la baja calidad de estos torneos y la desaparición, en definitiva, de los mismos.


Como cantera del béisbol profesional, quedó en la Isla la Liga Nacional Amateur y la antes mencionada de Pedro Betancourt. La primera se disputaba en el período estival y la segunda en los meses del llamado invierno. Los distintos jugadores podían intercalarse entre ellas durante el mismo año. En el caso de la segunda, quizás la calidad se elevó un poco con el hecho de que los afrodescendientes podían tomar parte de ella, cosa que no sucedía en la Liga Nacional, mucho más segregacionista, por lo menos hasta mediados de los años 1950.


Mucho tuvo que ver en la consolidación de la pelota no profesional el contexto internacional con el surgimiento de la Federación Internacional de Béisbol (FIBA) y los Campeonatos Mundiales Amateurs. Cuba, bajo el liderazgo de Jaime Marine, primer director general de deportes en la isla, creada en 1938, logró traer las Series Mundiales al país desde 1939 hasta 1944.
El éxito de los torneos en la Mayor de las Antillas provocó que otras naciones quisieran efectuar también estos eventos y, de esta manera, se internacionalizó el evento, hasta el punto que incluso convirtieron al béisbol en la pasión principal en algunos países de la cuenca del Caribe. No se puede olvidar que la victoria de Canónico y Venezuela sobre el Cuba de Marrero en el mundial del ´41 hizo que el béisbol se convirtiera en el pasatiempo nacional de la tierra de Bolívar. otro ejemplo es la victoria de Colombia y Petaca Rodríguez sobre Cuba en el centroamericano del 46 en ese país, y que instaló al deporte de las bolas y los strikes en la costa atlántica colombiana.


En la etapa comprendida entre 1940-1949 surge la llamada pelota semiprofesional como fenómeno económico, pues este se había manifestado en los campeonatos de las Fuerzas Armadas entre 1935 al 1940. Con el auge del deporte, las empresas cubanas vieron en él un instrumento publicitario para sus productos y crearon una Liga Comercial Semiprofesional en 1941. La mayoría de los peloteros salieron de los torneos de la institución militar tras quedar libres al desaparecer esta liga. Así nacieron novenas con el nombre de sus empresas y bajo el apoyo de la Dirección General de Deportes (DGD) desarrollan sus campeonatos hasta 1946.


Ese mismo año se creó una liga de verano profesional, evento apoyado la DGD, que le da la espalda al semipro al quitarle la posibilidad de usar el terreno del Stadium Cerveza Tropical y la perdida de la mayoría de sus jugadores que enfilan hacia el campeonato de verano. Por otroa parte, el convenio con el béisbol organizado norteamericano y el traspaso directo de los amateurs al profesionalismo hizo que este eslabón semipro no tuviera sentido en la estructuración de esta disciplina a nivel nacional.


Los torneos semipro de este período fueron pródigos en promover peloteros a la liga profesional. Más de 50 beisbolistas pasaron a los conjuntos profesionales cubanos y de otros países como México, Venezuela (liga del Zulia) o Colombia.


Para nadie es un secreto que las figuras salidas del semipro en la época constituían atletas de tremendísima calidad, incluso entre los mejores de todos los tiempos. Nombres como Orestes Miñoso, Héctor Rodríguez, Claro Duany o Pedro Fomental, y que alcanzaron la condición de superestrellas del béisbol cubano, evidencian el nivel de estos torneos.

Armando Vázquez, Cleveland Clark, Leovigildo Xiques, Conrado Pérez, Félix Zulueta y sector Rodríguez (derecha a izquierda).


Para el sector profesional, los años ´40 significaron el período donde se estabilizó la estructura de la pelota profesional. En este sentido, existen dos elementos clave, uno el pacto con el béisbol organizado estadounidense y la construcción del Gran Stadium del Cerro (el actual Latinoamericano). Tales relaciones llegaron hacia 1946 gracias a la guerra que los hermanos Pasquel, de México, desataron contra las Grandes Ligas. En su afán de destruir a los Pasquel, los magnates del mejor béisbol del mundo fijaron sus ojos en Cuba, principal abastecedor de talentos al béisbol mexicano.


La Isla se convirtió en el campo de batalla entre americanos y mexicanos. En Cuba se crearon dos ligas invernales, una subvencionada por los Pasquel, en la que jugaban los peloteros que estaban en la nación Azteca y la otra bajo el nombre de Asociación Nacional del Béisbol norteamericano, que había pactado con la Major League Baseball (MLB).
Con este pacto se incluyó un equipo cubano en el sistema de Ligas Menores, a La Habana se le dio una franquicia en la inaugurada Liga Internacional de la Florida, Clase C. De esta manera, nuestro país tenía un equipo totalmente nativo dentro del béisbol organizado. La construcción del Stadium del Cerro, un parque que en esos momentos estaba al nivel de los estadios norteamericanos con capacidad de 35 mil aficionados, era capaz de garantizar económicamente el desenvolvimiento de la Liga Profesional Cubana.


A partir de ese momento, el torneo cubano se estabilizó en cuatro equipos: Habana, Almendares, Cienfuegos y Marianao y sobre todo en el calendario de juegos 72 para la temporada. Así transcurrió durante toda la década del ´50 hasta la campaña 1960-1961, última en celebrarse.


Por otra parta, la MLB tomó partido también del béisbol del Caribe y sus ligas profesionales: Cuba, Puerto Rico, panamá y Venezuela. Incluso, por iniciativa cubana se crea la Confederación del Caribe y la Serie del Caribe en 1949.

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